Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud, Sección 37 || Guanajuato

Archive for the ‘Carta de la Tierra’ Category

Las Naciones Unidas declararon 2010 como el Año Internacional de la Diversidad Biológica.

Posted by Secretaría General SNTSA Sección 37 en 5 abril 2010

Es una celebración de la vida en la tierra y del valor de la diversidad biológica para nuestras vidas.

El mundo está invitado a tomar acción en 2010 para proteger la variedad de la vida en la tierra: la biodiversidad.      VER MAS

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LA CARTA DE LA TIERRA

Posted by Secretaría General SNTSA Sección 37 en 28 marzo 2010

 ¿Qué es la Carta de la Tierra?


La Carta de la Tierra es una declaración de principios
fundamentales para la construcción de una sociedad global en el siglo XXI justa, sostenible  pacífica.Busca inspirar en todos los pueblos un nuevo sentido de interdependencia y responsabilidad compartida por el bienestar de la familia Humana y del mundo en general. Es una expresión de esperanza y un llamado a contribuir a la creación de una sociedad global, en el marco de una coyuntura histórica crítica.

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Invitación al SNTSAS37 para avalar la Carta de la Tierra y adhesión de los Trabajadores de Salud a este gran movimiento: ¡ S U M A T E !

Posted by Secretaría General SNTSA Sección 37 en 28 marzo 2010

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Día Internacional de la Madre Tierra

Posted by Secretaría General SNTSA Sección 37 en 28 marzo 2010

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CAMBIO CLIMATICO

Posted by Secretaría General SNTSA Sección 37 en 28 marzo 2010

Qué es el Cambio Climático 

El cambio climático al que todo el mundo hace referencia hoy día es un cambio climático antropogénico, es decir, originado por las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI; Tabla 1) derivadas de las actividades humanas a partir de la revolución industrial.

Hasta antes de la revolución industrial, la atmósfera terrestre estaba compuesta por 78% nitrógeno (N2), 21% oxígeno (O2), 0.9% Argón (Ar), trazas de otros gases y sólo 0.03% bióxido de carbono (CO2; Gráfico 1). El CO2 es el más importante de los GEI después del vapor de agua, ya que el efecto invernadero de la atmósfera terrestre (Gráfico 2) es muy sensible a sus concentraciones, no obstante tan pequeñas.

La atmósfera terrestre está constituida por:

Efecto invernadero

Los Gases de Efecto invernadero (GEI) son bastante transparentes a la radiación solar que impacta la Tierra e ilumina y calienta su superficie, pero relativamente opacos para la radiación infrarroja que la superficie terrestre re-emite, al calentarse, hacia el espacio exterior (Gráfico 2). A mayor concentración de GEI en la atmósfera, mayor la opacidad de ésta ante la radiación infrarroja reflejada y mayor la temperatura promedio de la superficie terrestre.

Concentraciones de GEI y temperatura promedio global

Durante cientos de miles de años, las concentraciones de CO2 en la atmósfera nunca excedieron las 280 partes por millón (ppm; Gráfico 3), es decir, de cada millón de moléculas en la atmósfera que respiraban nuestros ancestros hasta antes de 1750, nunca aspiraban más de 280 de CO2. (equivalente al 0.03%) Pero a partir de la revolución industrial, las actividades humanas han vertido cientos de miles de millones de toneladas métricas de CO2 y otros gases de efecto invernadero, con lo que hemos incrementado su concentración en la atmósfera a 390ppm, o 0.04% (Gráficos 1 y 3).
La gran preocupación por los impactos adversos previsibles del calentamiento global, sobre los sistemas humanos y naturales, se funda en que las concentraciones de CO2 en la atmósfera terrestre determinan la temperatura promedio superficial del planeta, y ésta sigue, prácticamente en paralelo, a las concentraciones.

    Emisiones globales y principales emisores

    Durante los últimos 250 años la economía humana ha vertido más de 1.1 billones de toneladas de CO2 por uso de combustibles fósiles para la generación y uso de energía, de las cuales 770 millones fueron vertidas durante los últimos 50 años. Por deforestación, sólo durante estos últimos 50 años se han vertido más de 330 millones de toneladas, un tercio de las emisiones acumuladas totales del periodo.
    [Fuente: Climate Analysis Indicators Tool (CAIT) Version 4.0. Washington, DC: World Resources Institute, 2007; los datos pueden encontrarse en:  http://cait.wri.org/cait.php ;  ver Tabla 2. Principales Emisores].

    Contribución de México a las emisiones globales

    Por el volumen total de sus emisiones (Gráfico 4), México contribuye con alrededor de 1.5% al problema global, en contraste con los grandes emisores históricos: Estados Unidos, Unión Europea y China, que vierten actualmente a la atmósfera más de 17 mil millones de toneladas de CO2e (ver explicación sobre bióxido de carbono equivalente en la Tabla 1), alrededor del 35% de las emisiones globales por año. Son notables también los casos de Indonesia y Brasil que, sólo por deforestación, emiten anualmente casi 5 mil millones de toneladas, alrededor del 10% del total global; sólo por deforestación, Indonesia cuadruplica y Brasil duplica las emisiones totales de México de un año (Gráfico 5). En contraste, los Estados Unidos de América, la Unión Europea (de 25), China, India, Reino Unido, Italia, Francia y España, logran captura forestal por alrededor de 530 millones de toneladas de CO2.

      Impactos adversos previsibles y costos económicos

      Las previsiones científicas más recientes indican que, en el curso del presente siglo XXI, la temperatura promedio global de la Tierra podrá incrementarse alrededor de 3º Celsius, con un consiguiente ascenso del nivel del mar de alrededor de 1 metro (IPCC AR4 SPM). Ello impactará adversamente las zonas costeras, pues incrementará su vulnerabilidad ante fenómenos hidrometeorológicos extremos, incrementará la humedad en la atmósfera al tiempo que reducirá la humedad en los suelos, propiciará la erosión de éstos y disminuirá la disponibilidad y la calidad del agua, con lo que se reducirá la productividad agrícola.
      El cambio climático antropogénico generará costos para la economía global que el Informe Stern y el IV Informe de Evaluación del Panel Intergubernamental de Cambio Climático (PICC) han estimado podrían alcanzar hasta el 20% del Producto Interno Bruto (PIB) mundial, a mediados de este siglo, si la comunidad internacional no logra un acuerdo eficaz para reducir las emisiones globales actuales (~50 mil millones de toneladas por año), al menos a la mitad (~25 mil millones), antes del año 2025.
      El cambio climático presenta un desafío único para la economía: es el mayor ejemplo de falla histórica nunca antes vista. El análisis económico debe ser global, tiene que ver con horizontes temporales de largo plazo, contiene centralmente la economía del riesgo y de la incertidumbre, y examina la posibilidad de un cambio mayor, no marginal. (Introducción al Informe Stern)
      El calentamiento del sistema climático es inequívoco, ahora es evidente a partir de observaciones de los incrementos de las temperaturas promedio globales del aire y de los océanos, del extenso fundido de nieves y hielos, y del ascenso del nivel promedio del mar; Las concentraciones atmosféricas de CO2, metano (CH4) y óxido nitroso (N2O) se han incrementado marcadamente como resultado de las actividades humanas desde 1750 y actualmente exceden con mucho los valores pre-industriales, determinados a partir de núcleos de hielo de muchos miles de años [al menos 650 mil años] (IPCC AR4 SPM)
      El cambio climático antropogénico es pues consecuencia de la mayor falla histórica de mercado, pues los precios de los combustibles fósiles nunca han incorporado los costos de las externalidades negativas que generan: problemas de salud pública por contaminación del aire y todos los impactos adversos del calentamiento global. En la medida que los costos son inevitables, hoy, las mejores estrategias de desarrollo deben integrar la mitigación del cambio climático.

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